Plantean regular las redes para frenar las noticias falsas

Especialistas advierten que la regulación de las redes como se hace con otros medios no limita la libertad de expresión

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Varios expertos plantearon la necesidad de regular las redes sociales ante el auge de las noticias falsas y su impacto negativo en la confianza de las instituciones y personas. El tema fue abordado en el panel sobre redes sociales, desinformación y campañas electorales en el marco del “Congreso Internacional sobre democracia”, elecciones e identidad” que auspicia la Junta Central Electoral (JCE).

El presidente de la Cumbre Mundial de Comunicación Política, el argentino Daniel Ivoskus, apuntó la necesidad de regular las redes sociales como ocurre con otros medios de comunicación, pero advirtió que eso no significa que se limite la libertad de expresión.

“Las redes sociales, sin lugar a dudas, son el principal medio de distribución de las noticias falsas, ahí se inicia, ahí comienza, porque ahí es fácil; y en la política muchos tienen miedo hablar de regulación, hay que hablar de regulación, pero por supuesto que hay que regular las redes sociales, en los tiempos actuales nadie podría dudarlo, lo que no se puede regular es la libertad de expresión y la expresión de los usuarios con nombre y apellidos que opinan en las redes”, argumentó el especialista.

Ivoskus sostuvo que la difusión de campañas con noticias falsas no ocurre por casualidad, sino que hay equipos de personas debidamente organizadas para ese tipo de trabajos. Puso el ejemplo de la red social Twitter, que es la que tiene menor cantidad de usuarios en el mundo, sin embargo, está en el centro de los gobiernos y políticos en el mundo.

“Todos los partidos, políticos y gobiernos hacen campaña sucia para atacar al contrario”, subrayó. Dijo que las noticias falsas funcionan porque utilizan la inteligencia artificial y afirmó que los estudios señalan que la desinformación no tiende a cambiar las opiniones, pero sí logran radicalizar las posiciones extremas de la gente.

Ivoskus es partidario de que las personas e instituciones afectadas por las campañas de noticias falsas respondan de manera contundente. “Cuando hay un silencio prolongado, la administración de los silencios son parte de la comunicación, pero los silencios no pueden ser eternos porque lo que no da la información lo cubre el prejuicio, y ese prejuicio va generando narrativas, construyendo relatos que terminan haciendo verdad determinadas noticias falsas”, observó.

Ingrid Bicu, representante de Idea Internacional, planteó que el objetivo de las campañas basadas en noticias falsas, es mermar la confianza en las instituciones y que en tiempos de campaña electoral, los ataques a los órganos buscan afectar la credibilidad para quitarle legitimidad a los resultados.

“Para los ciudadanos y las instituciones democráticas, el entorno de la información es cada vez más difícil de navegar debido a la cantidad inmensa y la gran variedad de datos e información, muchas veces contradictorios, y la práctica de la desinformación alimentan aún más el déficit de confianza en las autoridades”, expuso la representante de Idea.

Dijo que es preocupante que figuras públicas claves amplificadas por cuentas artificiales en redes sociales, actúen como propagadores de noticias falsas. “Hay incapacidad o falta de voluntad por parte de las plataformas para de redes sociales para tomar medidas que se ajusten a la dimensión del problema, lo que requiere acción gubernamental”, apuntó.

Sin embargo, advirtió que la desventaja de la participación gubernamental es que es que se puedan dar limitaciones abusivas a la libertad de expresión y acceso a la información.

“Supuestamente esto se debe a la percepción de impunidad dada la falta de supervisión y regulación y fomentada por las posibilidades de anonimato de los perpetradores, así como por algoritmos de multiplicación de las plataformas”, apuntó. Agregó que las campañas de desinformación que tienen por objetivo a funcionarios electorales y las instituciones, se dan especialmente en la fase preelectoral y electoral del ciclo comicial.

“En varios casos las mismas prácticas están destinadas a cuestionar la independencia funcional de órganos electorales y los perpetradores utilizan la desinformación y acoso para presionar los presidentes de los órganos electorales para que sirvan a sus intereses o para que renuncien”, argumentó la especialista.

De su lado, Patricia Lorenzo, miembro titular de la JCE, planteó la necesidad de que tanto en el país como a nivel internacional se abra el debate para regular las redes sociales.

Consideró que una respuesta a las campañas de noticias falsas podría ser el fact-checking, que es un proceso de verificación de las informaciones que se publican para saber si son ciertas o falsas.

Recomendó, además, acuerdos entre las instituciones con agencias verificadoras de noticias falsas que permitan desmentirla sin que hayan logrado avanzar. Igualmente, propuso propiciar información de calidad y a tiempo.