Miguel Vargas convoca movimiento #dímelo, por la inclusión

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El candidato presidencial del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Miguel Vargas, convocó este martes el movimiento político social #dímelo, para hacer escuchar los reclamos y aspiraciones de una mayoría de la población que durante décadas ha padecido los rigores del aumento de la deuda social.
Vargas inició su discurso recogiendo demandas de Juan Bosch, hace más de 50 años, de que ninguna familia dominicana debía ir a la cama “sin comer las tres calientes”, y de José Francisco Peña Gómez, quien 32 años después exigió que las políticas de Estado tuvieran en cuenta “primero la gente”
Sostuvo que el incumplimiento de esas urgentes demandas de los lٕíderes fundadores  de la democracia, constituyen hoy una verdadera bomba de tiempo que amenaza con desestabilizar el sistema político  dominicano y arrastrar al país a la ingobernabilidad.
“En República Dominicana tendremos paz verdadera, si hay empleo, comida, educación, salud, seguridad personal y jurídica y oportunidades reales para todos”, expresó.
Dijo tener la firme convicción de que pasados ciertos límites, el hambre, el desamparo y la postergación no esperan.
Dijo entonces que para asegurar la paz social del país se requiere completar la tarea iniciada por Bosch y Peña Gómez, lo cual le corresponde ahora al PRD y a él dirigirla, como su presidente y candidato presidencial.
Ante un auditorio  formado sobre todo por comunicadores, y dirigentes de su partido, Vargas subrayó que los gobiernos se hacen indiferentes y prefieren esconder la difícil situación del pueblo  tras espectaculares cifras macroeconómicas.
“No se puede negar que el  país ha crecido, pero ha crecido sólo para unos pocos, mientras la mayoría  continúa marginada, sin empleos ni salario dignos, sin contar con servicios elementales, pues se trata de un modelo que mientras más crece, más excluye al pueblo”, precisó.
En ese cuadro la deuda social se acumula, y el sistema político dominicano sólo ofrece continuismo y más continuismo. “Nosotros afirmamos que la exclusión de las mayorías es moralmente inaceptable, trazamos una raya y decimos ¡basta!, planteó.
El Caribe