Joven de 21 años es el asesino racista de tres personas en Jacksonville, Florida

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El individuo que mató a tres personas a tiros por motivos racistas el pasado sábado en la ciudad estadounidense de Jacksonville (Florida) ha sido identificado como Ryan Palmeter, de 21 años de edad y sin antecedentes penales, según ha informado la Oficina del Sheriff.

Palmeter entró en una tienda de alimentos de la cadena Dollar General armado con un fusil de asalto AR-15, una pistola, un chaleco antibalas, máscara y guantes. Primero abrió fuego contra una mujer en el aparcamiento y después mató a dos hombres dentro de la tienda antes de quitarse la vida. Todos los fallecidos eran negros.

La Oficina del Sheriff ha confirmado que Palmeter primero llegó a la universidad Edward Waters donde protagonizó un altercado con la seguridad de la instalación educativa, que le vio ponerse el chaleco antibalas.

La seguridad siguió a Palmeter hasta que salió del campus mientras avisaban a un agente de Policía. Para cuando llegaron las agentes, Palmeter ya había entrado en la tienda. A los once minutos de escuchar disparos, fuerzas de intervención especial entraron en el lugar para encontrar a los dos fallecidos y el cuerpo sin vida del asesino.

Como ya apuntara el sábado, el sheriff T.K. Waters ha reiterado en rueda de prensa que Palmeter perpetró la masacre «por motivos racistas porque odiaba a los negros, por decirlo de la manera más simple». El sheriff confirmó también el hallazgo de numerosos escritos racistas en la habitación de su domicilio en Orange Park, donde vivía con sus padres. «Es el diario de un loco», ha resumido el oficial.

Compró armas de forma legal en meses recientes

Palmeter había podido comprar legalmente sus armas en meses recientes, pese a que fue internado involuntariamente para un examen de salud mental en 2017. Se suicidó después de matar a sus tres víctimas.

El agresor utilizó un fusil semiautomático AR-15 y una pistola Glock en el tiroteo, dijo Waters.

Palmeter vivía con sus padres en el vecino condado Clay y había enviado un mensaje de texto a su padre durante el tiroteo y le dijo que entrara en su habitación, indicó Waters. El padre encontró entonces una nota de suicidio, un testamento y escritos que Waters describió como racistas.

Waters dijo que las armas se compraron en abril y junio, y que los vendedores siguieron todas las leyes y procedimientos, incluyendo las verificaciones de antecedentes. Debido a que Palmeter fue dado de alta después de su examen de salud mental, eso no apareció en las verificaciones de sus antecedentes.

“Ahí radica la dificultad. Cuando una persona toma un arma con intenciones detestables, es muy difícil evitar que eso suceda”, sostuvo el jefe policial.