Hacer el perfil de prospectos conlleva alterar los registros de hospitales y escuelas

La práctica hace sentido solo para aquellas firmas de seis y siete dígitos

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¿Cómo fueron engañados decenas de entrenadores para pagar miles de dólares por prospectos con documentación que aseguraba tenían entre 12 y 13 años cuando en realidad eran hasta cinco años mayor?

En la primera década del siglo actual, la estructura que por décadas falsificaba identidad a peloteros encontró un muro de contención con la digitalización de Registro Civil y las mejoras del departamento de investigación de la Major League Baseball (MLB) en el país. Pero se adaptó, motivada por el aumento de la inversión de los equipos en el reclutamiento y el cambio en el sistema de evaluación, que bajó de los 15-16 años a los 12-14, a partir de 2014.

Así, el joven cuando en la documentación que entregan a los escuchas en cada try-outs estará compitiendo con niños de 12 años, pero su poder real será de uno de 16 y podrá exhibir más fuerzas, con un cuerpo más desarrollado. Una ventaja que generará mejores reportes y pondrá a los equipos a ofrecer más dinero.

Fuentes consultadas por Diario Libre lo explican. El proceso empieza con tomar a un niño de 13 años y hacerle un perfil de que demuestre tiene nueve. Resulta tan costoso que solo hace sentido si pudiera firmar por un bono de seis o siete dígitos, así haya que doparlo.

«No verás un prospecto de 300 mil dólares hacia abajo salir mochado. Con esa cantidad no vale la pena hacer el trabajo, porque hay que durar cuatro o cinco años para cobrar», dice una persona cercana a la industria.

El primer paso es convencer a la familia, luego se soborna a empleados del registro de un hospital (del nivel que sea necesario), se toma el libro, se lleva a una imprenta, se introduce la identidad, se devuelve y eventualmente el niño será declarado como «tardío» en la Junta Central Electoral. Un proceso similar se hace en una escuela, donde el niño habría estudiado.

Todo está diseñado para que el joven firme, se consiga el dinero inicial y el resto se podría corregir, como ya hicieron en el pasado Miguel Tejada, Rafael Furcal y hasta el inmortal Vladimir Guerrero.

Es el caso de un jugador que en 2022 un programa que opera en la provincia Santo Domingo pagó US$60,000 para reclutarlo, a cambio del 50% del bono de firma. El pelotero estaría hábil para firmar en 2026 cuando tendría 17 años, pero el verano pasado se descubrió que era cinco años mayor.

La red de extorción, según las fuentes, incluye hasta el  intercambio de saliva con una persona que se hace pasar como padre en las pruebas de ADN. Se paga miles de dólares a quien se presta al juego.

«Este es un real problema que debe ser abordado por las autoridades competentes e incluso puedo participar, es importante que los jóvenes estudien, que se les garanticen sus derechos», reaccionó el miércoles la primera dama Raquel Arbaje en un mensaje en la red social X (antiguo Twitter). Agrega en el comentario que ha abordado el tema con los expeloteros Moisés Alou y Pedro Martínez.

Los equipos habrían devuelto decenas de preacuerdos con jugadores que firmarían entre 2024 y 2027 al enterarse de las falsificaciones.

¿Una embestida?

En la MLB sospechan que la estructura lleva años y apunta a jugadores que están en las ligas menores, que ya habrían sido investigado a raíz de demandas legales por personas involucrada en la red, en forma de extorsión.

«Hay entrenadores que se sienten engañados, amarraron hace años a sus jugadores por 300 mil, 500 mil porque la competencia se quedó con los millones. Pero ahora fueron devueltos los grandes, los equipos tienen dinero, pero firmaron a sus jugadores por menos», dice una fuente.

Una propuesta

Javier Rodríguez, un entrenador con casi 30 años en la industria, presentará esta semana una propuesta a sus colegas que entiende puede frenar la más reciente crisis, ya que «si nosotros no arreglamos esto no vendrán de afuera a hacerlo».

Rodríguez, que creó en 2023 la Asociación Internacional de Baseball Independiente (AIBI), ofrecerá una plataforma virtual donde los niños deberán registrarse con la documentación de sus padres, una base de datos que servirá para asegurarse de que el talento que recluten los programas esté en regla.

«Tenemos que hacer frente a esto que está pasando. Vamos a sacar a todas esas personas que se dedican a violentar el juego. Si se comprueba que alguien presenta documentos falsos toda la cadena será sancionada», dice Rodríguez.

El técnico, que entre otros jugadores formó a Rafael Devers, explicó que entre los incentivos que ofrecerá al prospecto que se registre es que el 5% de todo el dinero que cobre como profesional irá a una cooperativa que dan formas, como instrumento de inversión.

«Esta crisis del sistema de juego, la otra es lo que pasa ahora mismo. Son escándalos que benefician a quienes quieren imponer sus reglas en el negocio. Ahora mismo hay dudas para invertir en un jugador«, dice Rodríguez, que insiste el problema no es exclusivo con dominicanos, puesto que también le ha llegado la información de jugadores de otros países. «En Venezuela no hay cómo investigarlo».