Confirmaron seis muertos en el choque de aviones de la Segunda Guerra Mundial durante un show en Dallas

Las autoridades todavía trabajan para identificar a las víctimas que estaban a bordo del bombardero B-17 Flying Fortress y el avión de combate P-63 Kingcobra

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Seis personas murieron cuando dos aviones históricos chocaron y se estrellaron contra el suelo el sábado en una exhibición aérea, informaron autoridades.

El departamento forense determinó que seis personas murieron en la exhibición Wings over Dallas, tuiteó el domingo el juez Clay Jenkins del condado Dallas.

Las autoridades siguen tratando de identificar a las víctimas, añadió.

Chocaron un Boeing B-17 Flying Fortress y un Bell P-63 Kingcobra el sábado a eso de las 1:20 p.m., reportó en un comunicado la Administración Federal de Aviación.

Videos colocados en las redes sociales muestran que al parecer el avión de combate chocó contra el bombardero, tras lo cual ambos se estrellan contra el suelo en una inmensa bola de fuego.

La seguridad en las exhibiciones de acrobacia aérea — particularmente con aviones militares antiguos — ha sido fuente de preocupación desde hace años. En el 2011, 11 personas murieron en Reno, Nevada, cuando un avión P-51 Mustang se estrelló contra el público. En el 2019, un bombardero se estrelló en Hartford, Connecticut, y murieron siete personas. La agencia a cargo de la seguridad aérea dijo entonces que había investigado 21 accidentes desde 1982 en los que estuvieron involucrados bombarderos de la II Guerra Mundial y en los que murieron 23 personas.

Los equipos de emergencia acudieron al lugar del accidente en el Aeropuerto Ejecutivo de Dallas, a unos 16 kilómetros del centro de la ciudad. Las imágenes del lugar de los hechos mostraban los restos destrozados de los aviones en una zona de hierba dentro del perímetro del aeropuerto. Los bomberos de Dallas dijeron a The Dallas Morning News que no se había informado de ningún herido entre las personas que se encontraban en tierra.

Anthony Montoya vio la colisión de los dos aviones. “Me quedé allí parado. Estaba completamente conmocionado e incrédulo”, dijo Montoya, de 27 años, que asistió al espectáculo aéreo con un amigo. “Todo el mundo rompía a llorar. Todo el mundo estaba en shock”.

En un principio, las autoridades no especificaron cuántas personas había dentro de cada avión, pero Hank Coates, presidente de la empresa que organizó el espectáculo aéreo, reveló ayer que el bombardero B-17 Flying Fortress suele tener una tripulación de cuatro a cinco personas, y el otro, el avión de combate P-63 Kingcobra, tiene un solo piloto. Datos que ahora se confirman con el parte oficial forense.